Irlanda e Irlanda del Norte

Road trip de 10 días por Irlanda

Si estás planeando un viaje por Irlanda e Irlanda del norte en aproximadamente 10 días, esta ruta es perfecta para descubrir los lugares más bonitos y emblemáticos de la isla esmeralda. Pueblos de cuento, pubs con muchísimos años de historia, paisajes idílicos… Irlanda ofrece cultura, tradición, folklore y mucha naturaleza. Un país que te acogerá desde el primer momento. 

Hemos preparado un resumen de la ruta que nosotros hicimos, día a día, para que te puedas hacer una idea de qué visitar.

DÍA 1 – LLEGADA A DUBLÍN

¡Llegamos a Dublín! 

Si quieres ir a la ciudad en autobús urbano, hay varias opciones. 

Nosotros cogimos el Dublin Bus, puedas coger las líneas 16 o 41. El viaje cuesta 2,60€, y si quieres pagar en efectivo es mejor que lleves el dinero justo, ya que en el propio bus no dan cambios. 

Otra opción es coger la tarjeta de viajes pero ¡ten cuidado! Nosotros por confusión cogimos una tarjeta que era válida para tres días, con viajes ilimitados… pero nos costó 18€ por persona y no la amortizamos; ya que Dublín es muy fácil de andar y si tu hotel está en el centro de la ciudad, no es necesario. Lo mejor es coger una tarjeta que te sirva sólo para ir al centro de la ciudad. 

Por la tarde noche, paseo por la zona de Temple Bar, cenar e ir pronto al hotel. 

DÍAS 2 Y 3 – DOS DÍAS EN DUBLÍN

Nos suele gustar coger un tour el primer día que llegamos a alguna ciudad, ya que nos ayuda a ubicarnos. Lo cogimos a través de Civitatis y nos tocó Carmen como guía, ¡un lujo! Muy apasionada y con mucho conocimiento de la ciudad. Visitamos lugares tan emblemáticos como Grafton Street, la estatua de Molly Malone, Temple Bar o la Catedral de la Santísima Trinidad.

Después de comer, dimos un paseo hasta los Docklands. Una zona muy bonita, que te permite descubrir una cara más desconocida de la ciudad. Si tienes tiempo no dudes en hacerlo, porque además de ver el Memorial de la Hambruna, también podrás ir al EPIC Museo de la Emigración.  

Por la tarde hicimos otro tour; esta vez de misterios y leyendas; también lo cogimos por Civitatis y también nos tocó Carmen de guía. Historias super interesantes que dan forma y sentido a la historia de Dublín. Visitamos lugares como el parque Wolfe Tone o la Iglesia San Michan. 

El segundo día, lo arrancamos visitando algunos de los monumentos históricos que se nos quedaron pendiente el día anterior, como el Trinity College, el Museo Arqueológico, el parque St Stephen’s Green o la Catedral St Patrick.

Y la tarde la reservamos para una de las atracciones turísticas más emblemáticas de Dublín: el museo de Guinness. Un plan muy recomendable. 

DÍA 4 – DUBLÍN – DINGLE

Toca despedirse de Dublín para poner rumbo hacia el oeste de la isla. 

Este día cogíamos el coche, y por un par de problemas en la recogida, salimos más tarde de lo esperado… así que no pudimos ver todo aquello que queríamos haber visto. 

Hicimos estas tres paradas, y creo que realmente acertamos.

Hollywood, el verdadero Hollywood, sí. Poca gente conoce esta idílica localidad, ubicada en el condado de Wicklow, que dio su nombre a la meca del cine. 

Cashel, parada interesante para poder ver:

  • La Abadía de Hore, un monasterio cisterciense fundado en 1272.  De su impresionante iglesia gótica aun se pueden ver en pie la nave central y las naves laterales, los brazos del crucero o la sacristía. Realmente recomendable, ya que no es de los lugares más conocidos de Irlanda. Su entrada es gratuita.

 

  • La Roca de Cashel (Rock of Cashel) se eleva sobre el Valle Dorado del condado de Tipperary. Su historia comienza entre finales del siglo IV y principios del siglo V, cuando fue la residencia de los reyes de Munster. Sus más de mil años de historia aún resuenan entre sus muros. Es de pago. Se recomienda coger la entrada con antelación aquí.

Y, por último, la Abadía de Muckross. También gratuita, y totalmente recomendable. Situada en el Parque nacional de Killarney, esta abadía se fundó en 1448 como un Monasterio Franciscano. Actualmente está bastante bien conservada, pero lo que realmente te acabará enamorando es el gran tejo que se encuentra en el patio principal.  

DÍA 5 – DINGLE

Mención especial para el que fue uno de nuestros días favoritos del viaje… Si tenéis tiempo, aconsejamos verlo en mayor profundidad, ya que ofrece escenarios y lugares preciosos en los que perderse.

Nosotros seguimos parte de la ruta circular Slea Head Drive, que comienza y termina en el propio pueblo de Dingle, y en el que puedes conocer lugares tan emblemáticos como los Beehive huts o postales de cuento como el paseo que te lleva hasta el mirador de Dunmore. 

Pero como también queríamos visitar la zona norte de la península, nos desviamos de la ruta para subir por el puerto de montaña Conor Pass. Recomendamos mucho pasar por esta zona, ya que las vistas al hacer cima son impresionantes; y eso que a nosotros no nos hizo del todo bueno… 

De vuelta hacia Dingle, la playa Inch Beach o el Castillo Minard son dos paradas muy relajantes en las que estar tiempo contemplando el paisaje.

DÍA 6 – DINGLE – GALWAY

Día dedicado a uno de los iconos más visitados de Irlanda, los Acantilados Moher (Cliffs of Moher). 

Pero para llegar hasta allí, y si no quieres conducir hasta Limerick, puedes ir hasta Tarbert y coger el ferry. El precio del viaje de un coche, pasajeros incluido, es de 22,5€. Si necesitas más información pincha aquí.

Antes de llegar a los acantilados, paramos en Doolin a comer. Un pueblo bastante pintoresco y con mucho encanto; pero que estaba excesivamente concurrido y es que, debido a la cercanía con los acantilados, todo el mundo pasa por allí para comer, tomar café o coger el barco que hace la visita desde el mar… 

De los acantilados poco que decir: cualquier fotografía no hace justicia a su imponente belleza. La inmensidad y el ruido de las olas al golpear las rocas es totalmente sobrecogedor. Aunque sea uno de los puntos más visitados y turísticos, sí creemos que merece la pena visitar. (Por si os sirve, gente con la que coincidimos en el viaje, nos recomendaron también los Acantilados de Kerry: menos concurridos e igual o más bonitos decían). 

Para acabar la ruta, paramos en el Castillo de Dunguaire. No se puede acceder a él, pero verlo desde fuera merece la pena. 

DÍA 7 – GALWAY

Una ciudad pequeña y accesible, muy fácil de recorrer. 

Estuvimos la mañana paseando por su barrio más emblemático, el Latin Quarter, donde la música inunda cada rincón. El ambiente, aunque hubo ratos en los que la lluvia no cesó, invitaba a estar por la calle. Recorrimos el Long Walk, a orillas del Río Corrib, y vistamos sus casas de colores. 

Por la tarde, hicimos un tour para conocer algo más a fondo Galway. Visitamos una de sus plazas más conocidas, la plaza Eyre.

Y para acabar el día paseamos por la orilla del río que nos llevó hasta la catedral, un paseo tranquilo y muy bonito, que nosotros recomendamos. 

DÍA 8 – GALWAY – SLIGO

La primera parada fue la Abadía de Kylemore, un majestuoso edificio a orillas del lago Pollacappul Lough, y con la belleza salvaje de Connemara como entorno. Sólo conducir hasta allí, merecerá la pena. 

Nuestro siguiente destino es uno de los lugares más imponentes de Irlanda: Downpatrick Head. Probablemente hayas visto uno de sus emblemas más fotografiados: Dún Briste, una impresionante columna de unos 50 metros de altura. 

Para acabar la ruta… nos acercamos hasta el castillo Classiebawn. Pero la espesa niebla nos dejó vislumbrar sólo parte de la silueta del edificio… Aun así, pudimos contemplar con una estampa muy propia del país el que seguro es uno de los castillos mejor conservados de Irlanda, y es que actualmente es residencia privada y sólo se puede ver desde fuera. 

DÍA 9 – SLIGO – BELFAST

Nos despedimos de Irlanda con dos bellezas naturales: la montaña Ben Bulben y el circuito llamado Gleniff Horseshoe. Aunque el día amaneció muy nublado y con algo de lluvia, pudimos hacernos a la idea de lo imponente del lugar. Silencio y la inmensidad de las montañas te atraparán. 

Y al adentrarnos en Irlanda del norte, el cambio se hace palpable en algunos pueblos, ya que la Union Jack ondea en edificios y farolas… 

Nuestra primera parada fue el Templo Mussenden y Downhill Demesne. Sin ninguna duda, super recomendable. El templo, aunque no se puede entrar, se encuentra en perfectas condiciones. El paseo hasta la casa Downhill te transportará a otra época. Y aunque el edificio está en ruinas, sigue en pie mucha parte de su estructura.  

Nuestro siguiente punto fue el Castillo Dunluce. Otro must. Aunque de pago, recomendarnos perderse en la inmensidad de este castillo, cuya historia aun se siente. Como dato curioso, sirvió de inspiración para uno de los castillos más solemnes de la saga Juego de Tronos, el castillo de la familia Greyjoy. 

La Calzada del Gigante fue nuestra siguiente parada. Bastante abarrotada, aunque hacía un día malísimo; pero aún así también lo recomendamos. Un lugar en el que millones de años de geología y leyendas irlandesas cruzan sus caminos… 

Por último, fuimos hasta otro punto relacionado con Juego de Tronos: la carretera The Dark Hedges. Un túnel de hayas, ubicado en el condado de Antrim. 

DÍAS 10 Y 11 – DOS DÍAS EN BELFAST

Terminamos el viaje con una parada imprescindible si viajas a la isla de Irlanda: Belfast.

Apostamos de nuevo por hacer un tour, cogido a través de Civitatis también, en el que pudimos descubrir lugares emblemáticos de la ciudad como el Ayuntamiento, edificio que inspiró a los interioristas del Titanic, la Catedral de Santa Ana o The Crown, uno de los pubs más míticos y conocidos de la ciudad fundado en 1849.

Y por la tarde, y para empaparnos aun más de la historia de Belfast… cogimos otro tour. Esta vez el político o, también conocido como el de los murales. Sin ningún tipo de duda si vas a Belfast tienes que hacer este tour, ya que te va a ayudar a ver los diferentes puntos de vista que ambos bandos han tenido a lo largo de los años; discrepancias que hoy en día siguen vivas y siguen dividiendo a la ciudad y al país. Verlo desde dentro es super interesante.   

El segundo día lo dedicamos, como no podía ser de otra manera, al museo del Titanic y a los estudios de Juego de Tronos. 

Por la mañana fuimos hasta el museo del Titanic, ubicado en los astilleros en los que se construyó el buque de los sueños. Museo interesante para entender la historia de Belfast a comienzos de 1900 y la importancia que la industria, y la naviera en especial, tuvieron en la ciudad. 

Y por la tarde, nos acercamos hasta los estudios de Juego de Tronos, a unos 40 minutos en coche de la ciudad. Si te gusta el universo de George R. R. Martin, sin duda, tienes que ir. 

¡Y este ha sido nuestro viaje por la isla de Irlanda en 10 días!

Si este destino está en tu lista de pendientes, te recomendamos ir sin ninguna duda; y esperamos que nuestro plan te ayude a organizar tu viaje.

Si tienes cualquier duda, mándanos un email y te responderemos lo antes posible.

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